Cristina's profileLuz de LunaPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    June 15

    PEQUEÑO HOMBRECITO II

     



    ESCUCHA, PEQUEÑO HOMBRECITO!


    Te llaman «Pequeño Hombrecito», «Hombre Común»; dicen que ha empezado una nueva era, «la era del Hombre Común». No eres tú quien lo dice, Pequeño Hombrecito, sino ellos: los vicepresidentes de las grandes naciones, los líderes obreros que han hecho carrera, los hijos arrepentidos de los burgueses, los hombres de Estado y los filósofos. Te dan tu futuro pero no tienen en cuenta tu pasado.

    Eres un heredero de un pasado horrible. Tu herencia es un diamante incandescente entre tus manos. Esto es lo que yo te digo.

    Cada médico, zapatero, técnico o educador debe conocer sus debilidades si quiere trabajar y ganarse la vida. Desde hace algunos años, has comenzado a asumir el gobierno de la tierra. El futuro de la humanidad depende pues de tus pensamientos y de tus actos. Pero tus profesores y maestros no te dicen lo que eres y piensas realmente; nadie se atreve a formularte la única crítica que te haría capaz de tomar en tus manos tu propio destino. Sólo eres «libre» en un sentido: libre de toda preparación para gobernar tu propia vida, libre de toda autocrítica.

    Jamás he escuchado de tu boca este reproche: «pretendéis convertirme en mi propio maestro y el maestro del mundo, pero no me reveláis cómo se llega a ser maestre de sí mismo ni me decís cuáles son los errores en mi manera de ser, de pensar y de actuar».

    Permites que los hombres en el poder asuman la autoridad sobre el «Pequeño Hombrecito».

    Pero no dices nada. Confías a los poderosos o a los impotentes -animados de las peores intenciones-, el poder hablar en tu-nombre. Te darás cuenta demasiado tarde que una y otra vez te estás equivocando.

    Te comprendo. Innumerables veces te he visto desnudo, física y síquicamente, sin máscara, sin carnet de miembro de un partido político, sin tu «popularidad». Desnudo como un recién nacido, como un mariscal en calzoncillos. Te has lamentado ante mí, has llorado, me has hablado de tus aspiraciones, de tu amor y de tu tristeza.

    Te conozco y te comprendo. Te voy a decir cómo eres, Pequeño Hombrecito, ya que creo honestamente en tu gran futuro. ¡No hay duda de que te pertenece! En primer lugar mírate a tí mismo. Mírate tal como eres realmente. Escucha lo que ninguno de tus führers y tus representantes se atreve a contarte.

    Eres un «pequeño hombrecito medio». Reflexiona bien el doble sentido de estas dos palabras «pequeño» y «medio»...

    ¡No huyas! ¡Ten el coraje de mirarte a tí mismo!

    «Qué derecho tienes para darme lecciones?» Puedo ver esta pregunta en tu mirada temerosa. La oigo de tu arrogante boca, Pequeño Hombrecito. Tienes miedo de mirarte, tienes miedo de la crítica, Pequeño Hombrecito, lo mismo que tienes miedo de la potencia que se te promete. No sabrías utilizarla. No puedes imaginarte que un día podrías sentirte de distinta forma: libre y no acobardado, sincero y no traicionero; que puedes amar en pleno día y no clandestinamente como un ladrón en la noche. Tú mismo te desprecias, Pequeño Hombrecito.

    Dices: «¿Quién soy yo para tener una opinión personal, para decidir mi vida, para decir que el mundo me pertenece? Tienes razón: ¿Quién eres tú para reclamar tu propia vida? Te voy a decir lo que eres:

    Te distingues de los hombres realmente grandes, sólo por un rasgo. El gran hombre ha sido como tú un pequeño hombrecito, pero ha desarrollado una cualidad importante: ha aprendido a ver dónde era pequeño en su pensamiento y en sus acciones. En la realización de una tarea escogida por él mismo ha aprendido a darse cuenta de la amenaza que representaba su pequeñez y su mezquindad. Entonces el gran hombre sabe cuándo y en qué es pequeño. El

    Pequeño Hombrecito no sabe que es pequeño y tiene miedo de saberlo. Cubre su pequeñez y debilidad con fantasías de fuerza y grandeza -la fuerza y la grandeza de otros hombres-. Está orgulloso de sus grandes generales, pero no de sí mismo. Admira las ideas que no tuvo y no las que sí pensó. Cree mucho más en las cosas que no comprende, y no cree en la veracidad de las ideas que entiende más fácilmente.


    Empezaré por el pequeño hombrecito en mí mismo:

    Durante veinticinco años, he sido defensor, con mi palabra y con mis libros, de tu derecho a la felicidad en este mundo; te acusé de tu falta de habilidad para adueñarte de lo que te pertenece, para consolidar lo que habías conquistado luchando duramente en las barricadas de París y Viena, en la emancipación de los Estados Unidos, en la Revolución Rusa. Tu París ha desembocado en Petain y Laval, Viena en Hitler, Rusia en Stalin, y la independencia americana podría acabar en el régimen de los K.K.K. Sabías mejor cómo conquistar tu libertad que cómo conservarla para tí y para los demás. Esto lo sé desde hace mucho tiempo. Lo que no podía comprender era por qué cada vez que, tras ardua lucha, habías conseguido salir de. la ciénaga,te metías en otra peor. Pero poco a poco y tanteando, descubrí lo que hacía de ti un esclavo:

    ERES TU PROPIO POLICIA. Nadie, nadie excepto tú mismo es responsable de tu esclavitud. ¡Sólo tú, y nadie más!

    Te sorprende ¿Verdad? Tus liberadores te cuentan que tus represores son Guillaume, Nicolás, el Papa Gregorio, Morgan, Krupp o Ford. Y que tus liberadores se llaman Mussolini,Napoleón, Hitler, Stalin.


    Yo te digo: ¡Sólo tú puedes ser tu liberador!

    Comments

    Please wait...
    Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
    You didn't enter anything. Please try again.
    Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
    To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
    Your parent has turned off comments.
    Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
    You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
    Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
    Complete the security check below to finish leaving your comment.
    The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.

    To add a comment, sign in with your Windows Live ID (if you use Hotmail, Messenger, or Xbox LIVE, you have a Windows Live ID). Sign in


    Don't have a Windows Live ID? Sign up

    Trackbacks

    The trackback URL for this entry is:
    http://cristinamunte.spaces.live.com/blog/cns!C34637BE145D78E7!394.trak
    Weblogs that reference this entry
    • None